El Sporting ha ganado ante el Getafe los mismos dos puntos que perdió de forma absurda hace quince días en Zaragoza. Después de una semana en la que desde el periódico oficial del régimen de Mareo se puso en tela de juicio la continuidad del director deportivo, han tenido que ser tres cuestionados fichajes de Emilio de Dios los que apareciesen para que los tres puntos se quedasen en Gijón. El Sporting, con poca brillantez, pero con todo lo que está obligado a poner sobre el césped cuando juega en El Molinón, tiró de casta y oficio para sobreponerse al gol inicial de Miku. Los rojiblancos encadenan cinco jornadas sin conocer la derrota, con un bagaje de once puntos sobre quince posibles. Las pésimas siete primeras jornadas van a lastrar al equipo durante buena parte del campeonato, pero en el horizonte se empieza a atisbar la posibilidad de acabar la primera vuelta con unos balsámicos 20 puntos.Finalmente Preciado no pudo alinear el llamado once de gala. Lora, que había recibido el alta médica el viernes, se quedó fuera del equipo por precaución y su lugar lo ocupó de manera brillante Damián Suárez. El lateral uruguayo, que ya había cumplido con nota en La Romareda, volvió a cuajar un sobresaliente partido en la faceta defensiva, secando a Diego Castro, y fue clave en la jugada del gol de la victoria. Salvando la entrada de Damián en el lateral derecho, el once del Sporting fue el previsto, con el regreso de Nacho Cases al centro del campo después de perderse dos jornadas por lesión.
En una anodina primera mitad poco necesitó el Getafe para ponerse por delante en el marcador. Un chispazo de calidad de Miku, un caño sobre Iván Hernández y el balón cruzado lejos del alcance de Juan Pablo. El gol del venezolano espoleó a un Sporting que hasta entonces parecía estar jugando con el freno de mano echado, aunque las constantes interrupciones del juego por parte del Getafe y la lesión de Miguel Torres impidieron que el partido alcancase el ritmo que deseaban los rojiblancos. Fruto de los parones fueron los cinco minutos de descuento antes del descanso, tiempo suficiente para que el Sporting aprovechara una de esas jugadas a balón parado que habitualmente sufrimos en contra para lograr el empate. Moyá despejó un saque de esquina de Nacho Cases, el balón quedó muerto en la frontal del área y Trejo empalmó un zurdazo inapelable. Primer gol del argentino con la elástica rojiblanca.
Tras el paso por vestuarios el Sporting dio un paso hacia delante y se fue a por el partido. Buena prueba de ello es el cabezazo de De las Cuevas un minuto después de la reanudación que se fue fuera por muy poco. El partido tenía color rojiblanco, pero Codina se lucía salvando el gol ante Nacho Cases. Entonces llegó la jugada que cambió el signo del partido. Una contra del Getafe, un balón largo a la carrera de Barrada, que pelea la posición con Damián Suárez, el mediapunta azulón se va al suelo y Turienzo interpreta que simula penalty. Segunda amarilla y camino de vestuarios. Cuestionable decisión de Turienzo, no es penalty, pero desde luego tampoco parece que Barrada quiera engañar al árbitro.
Curiosamente la expulsión tuvo un efecto más negativo en el Sporting que en el Getafe. Los azulones asumieron su inferioridad y se replegaron regalando el balón a los rojiblancos. La idea de Luis García Plaza era repetir el mismo sistema con el que hace quince días remontaron un 0-1 al Atlético también con un jugador menos. Preciado movió ficha y dio entrada a Sangoy en lugar de Rivera, André Castro retrasó su posición y el equipo pasó a jugar con un 1-4-4-2, una variante habitual del preparador cántabro. Precisamente Sangoy obligó a Moyá a lucirse con un disparo que se evenenó después de un recorte en la banda izquierda.
El Sporting no conseguía transformar la aplastante posesión en la profunidad necesaria para poner en apuros a Moyá y el Getafe tenía el partido donde quería. Tres ocasiones tuvieron los azulones para llevarse el partido como conseciencia de las pérdidas de balón de los rojiblancos en posiciones de ataque. El primero en avisar fue de nuevo Miku, pero en esta ocasión cruzó el balón en exceso. Posteriormente una buena internada de Juan Rodríguez sirvió para que Sarabia se plantase ante Juan Pablo con todo a su favor, pero el portero rojiblanco achicó bien y salvó el gol. El último aviso del Getafe repitió los protagonistas anteriores, jugada de Juan Rodríguez por la derecha y centro al área, donde Sarabia se adelanta a todos y el balón se va fuera lamiendo el palo.
Con El Molinón impaciente y el partido agonizando llegó la remontada y el delirio. Todo comenzó en la banda derecha, Damián Suárez se llevó el balón entre tres futbolistas del Getafe por pura casta y coraje, el uruguayo cedió a Barral dentro del área, el gaditano puso la pausa necesaria antes del remate de Eguren, Moyá no atrapó el balón y Nacho Novo, que apenas llevaba siete minutos en el campo, marcó a placer. No hubo tiempo para más, tres fichajes del ''cesado'' Emilio de Dios han sido hoy claves en la victoria del Sporting. Tres puntos que magnifican su importancia si tenemos en cuenta los próximos enfrentamientos ante Levante y Real Madrid.
Ficha técnica:
R. Sporting: Juan Pablo; Damián Suárez, Botía, Iván Hernández, Canella; Rivera (Sangoy), Nacho Cases (Eguren); Trejo (Nacho Novo), André Castro, De las Cuevas; y Barral
Getafe CF: Moyá; Miguel Torres (Sarabia), Cata Díaz, Rafa, Mané; Lacen, Míchel; Valera, Barrada, Diego Castro (Juan Rodríguez); y Miku (Güiza)
Árbitro: Turienzo Álvarez. Colegio Leonés.
El Molinón, 24.000 espectadores.
7 comentarios:
El segundo gol lo mete Novo, pero el merito es de Damián y Barral, lo que hace el 23 en el área aguantando el balón hasta el momento preciso es casi medio gol.
Importante victoria, de haber empatado nos hubiésemos quedado con la sensación de que los 3 últimos empates deberían haber sido tres victorias.
Creo que no merecimos ganar. ultimamente estamos teniendo bastante suerte. El empate hubiera sido lo mas justo. No es de recibo que ellos con uno menos, casi nos hayan sentenciado en 3 jugadas sin hacer nada en todo el partido.
Nuestro mediocampo acuso el desgaste y el cambio de Sangoy por Rivera no lo vi muy claro, aunque fue una clara opuesta ofensiva que agradezco.
Hablando de Sangoy, vi detalles en el que me animan a pensar que podria ser recuperable.
Grande Barral en el segundo gol, sí, eso en otras circunstancias se la hubiera jugado el.
Al final, el tiempo pone a cada uno en su sitio. Queda mucha Liga, llegarán alegrías y tristezas, pero hay que ir sumando y sumando.
Saludos desde La Escuadra de Mago
Que alguien diga que Barral tuvo algún mérito en este partido (y en otros) me parece de un forofismo recalcitrante.
Barral es el jugador más sinvergüenza de la historia del Sporting, el otro día estuvo peleando duramente por que le expulsaran, pero no lo logró.
Comparto todos vuestros apuntes salvo el último comentario, que en lugar de disfrutar de lo que un futbolista del Sporting hace en el área permanece con sus fobias personales.
Ojalá todos los futbolistas sinvergüenzas de nuestros 106 años de historia hubiesen sido igual que Barral.
Chus: yo no puedo disfrutar jamás de un futbolista que cada partido se aplica al máximo para dejar al Sporting con 10 (ejemplo: tratar de levantar a un rival de malas maneras del suelo este Domingo, amén de otro rosario de ejemplos que no vienen al caso). Como muestra sirva el que Diego Castro, que fue a saludar a sus ex-compañeros, no saludó a Barral.
Por algo sería. Y es que este chico solo sabe generar mal rollo con los rivales, con los compañeros, y con un número creciente de aficionados que no entiende como puede seguir jugando este personaje que lo único que hace es restar un jugador al Sporting.
Me encantó la victoria, pero lo que no puedo hacer es como si fuese un feliz Teletubie y ver a Barral como lo que no es. Para mi, con su actitud, Barral mancha el brazalete de capitán y la camiseta del Sporting.
Miguel Ángel Portugal le dijo en su día que no valía para el fútbol, y creo que tenía razón.
Pero todo eso son manías personales, aquí no entramos a valorar eso. Lo que estamos valorando aquí es su acción en el segundo gol, y todos coincidimos en que lo que hace en el área es una maravilla. ¿Tanto cuesta reconocer eso?
Te podría decir más nombres de futbolistas, incluso alguno de ellos un canterano, que ni siquiera cruzaron un mirada con Diego Castro, pero no es el tema.
¿Malos rollos con los compañeros? En la celebración del segundo gol y la piña del córner se demuestra una vez más que este vestuario es una familia, no podía ser de otra manera.
Barral, con todo lo ''sinvergüenza'' que es y la importante pedrada que tiene en la cabeza (esto nadie lo discute), es un tipo que lleva el escudo del Sporting tatuado en su cuerpo. Esto y el tiempo que lleva aquí es motivo más que suficiente para que tenga todo mi respeto.
Y repito que hay actitudes de él que me parecen lamentables, y no precisamente la del domingo de intentar levantar un rival del suelo. Lo que hizo en Mallorca, sin ir más lejos, eso no es digno de quien lleva en el brazo el brazalete del Sporting. Se que Preciado le dio un toque y tema zanjado.
No me gustaría que le quitasen la capitanía ni que cambiasen el funcionamiento del vestuario porque él sea el más veterano, pero sí quiero que sea consciente de lo que significa ser capitán del Real Sporting de Gijón.
Que este personaje le siga restando un jugador al Sporting, ojalá, significaría que mantiene su buen estado de forma y que sigue acertado de cara a gol. Salimos ganando todos, ¿ o no?
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