sábado 3 de diciembre de 2011

Sporting 0-3 Madrid, sin alma

Perder con el Real Madrid entra dentro de lo normal, pero hacerlo y que después de los 90 minutos tengas la sensación de que tu equipo ha podido ofrecer más siembra alguna duda. Preciado volvió a plantear un partido muy físico, de ahí la entrada de Eguren y Gregory en el once. La primera máxima era la prohibición de dejar espacios que facilitasen las vertiginosas transiciones del Madrid. Pero este Sporting ha adolecido de algo que no es habitual en él, y menos en una cita del calibre de la visita del Madrid a El Molinón. El Sporting no ha sido ese equipo aguerrido, combativo y capaz de destrozar a cualquiera en su estadio. Apenas ha tenido un amago durante los últimos minutos de la primera mitad. Hoy el Sporting no ha creído, no ha tenido alma. Felicidades al Real Madrid, a Florentino Pérez, a Di Stéfano y a toda su caverna mediática, su campaña ha surgido efecto. Toda la semana hablando de la dureza del Sporting sirvió para que nuestros jugadores saltasen al césped más preocupados de demostrar todo lo contrario que con la idea de plantearle al Madrid un partido incómodo, áspero. La nobleza que anunciaba Preciado no se debe confundir con el miedo a disputar un balón o a hacer 'pupita' a alguna estrellita.

Sin duda, la acción que define el partido llega en el minuto 33. El Sporting, que hasta entonces había cuajado un partido soberbio en defensa, comete el primer error y el Madrid no perdona. Damián Suárez se entretiene con el balón después de una recuperación, Di Maria es más listo, le roba la cartera, apura línea de fondo y bate a un Juan Pablo que le regaló el palo corto. El lateral uruguayo continúa dejando dudas sobre su rendimiento, hoy era su primer reto de exigencia máxima y no ha estado a la altura. La gran diferencia que hay entre el fútbol español y el uruguayo puede servir de excusa, también es cierto que las inoportunas bajas de Lora le están obligando a tener una adaptación demasiado precipitada. Confío en que pueda ser aprovechable, tiene cualidades para ello.

Si ya es complicado jugar ante el Madrid, hacerlo por debajo en el marcador lo es aún más. Aún así el gol de Di Maria fue un pequeño estímulo para un Sporting que apuró los últimos minutos de la primera mitad para recuperar momentaneamente su identidad y a base de casta y coraje meter al Madrid en su campo. Iturralde señaló el final de la primera mitad cuando el Sporting disfrutaba de su mejor momento. El arbitraje del vasco durante los primeros 45 minutos fue falso y cínico, con tarjetas al Madrid de cara a la galería, al banquillo, ni una sola a los que estaban sobre el césped.

En la segunda mitad el Sporting se vio obligado a buscar la portería de Casillas, lo que aprovechó el Madrid para buscar el segundo gracias a su verticalidad, obligando a Juan Pablo a lucirse en varias ocasiones. Sin embargo, el primero en avisar fue el Sporting con un cabezazo de Botía, que con todo a su favor para lograr el empate remató fuera. Ahí estuvo el partido. Pero el que volvió a golpear fue el Madrid, otra vez Di Maria, pero ahora como asistente, permite a Cristiano quedarse solo ante Juan Pablo. El portugués no falló, 2-0 y partido sentenciado. Botía había tardado en salir para tirar el fuera de juego, dos errores sportinguistas en defensa, dos goles del Madrid y partido visto para sentencia en el minuto 63.

El Sporting no se reactivó ni con los cambios, Novo, Sangoy y Bilic no alteraron el dominio total y absoluto del Madrid. Para el Sporting la situación empeoró en los diez últimos minutos, cuando Iturralde expulsó a Eguren por doble amarilla, esta segunda un tanto absurda y evitable. Recital de amarillas el del vasco, y la mayoría por acciones que nada tenían que ver con el juego. Para repartir ya estaba Lass, pero los de blanco hoy tenían bula. Otro triunfo del servilismo de la prensa capitalina, que llevaba dos semanas llorando porque en El Molinón arbitraría Iturralde. Con un jugador menos, el Sporting acabó por descomponerse y en el 91 Marcelo, un puñal por la izquierda, penetró en el área y colocó el balón en la escuadra.

Segunda derrota consecutiva de un Sporting que se mantendrá otra jornada más en puestos de descenso. El partido de Vallecas marcará tendencias, los rojiblancos tienen la obligación de borrar cuanto antes la imagen de dudas y debilidad ofrecida en el Ciudad de Valencia y ante el Madrid. Conviene revisar el video de estos dos últimos partidos y corregir unos errores que estamos pagando demasiado caro.

Ficha técnica:
R. Sporting: Juan Pablo; Damián, Botía, Gregory, Canella; Nacho Cases, Eguren; Trejo (Novo), André (Sangoy), De las Cuevas; y Barral (Bilic)

R. Madrid: Casillas; Coentrao, Pepe, Ramos, Marcelo; Lass, Khedira; Ronaldo, Di María (Albiol), Özil (Kaká); e Higuaín (Benzemá)

Árbitro: Iturralde González. Colegio Vasco.

El Molinón, 26.000 espectadores.

3 comentarios:

Aitor dijo...

Pedirle al Sporting más intensidad, dureza o agresividad cuando sin dar una puñetera patada estaban cosidos a tarjetas no me parece justo. Hemos competido contra unos animales que llevan 14 partidos seguidos ganados y hasta el 1-0, incluso con el 2-0, el equipo mantuvo una buena imagen y compitió.

Lo de Iturralde se veía venir. Se lo pusieron a huevo durante dos semanas hablando de él, y este tio con un silbato tiene más peligro que un mono con dos pistolas. No dices nada del penalty de Ramos y Pepe a Sangoy, si sería claro que hasta el hooligan de Roncero lo reconoce.

Nada, esto ya es historia. Ahora a por el Rayo, Javi Fuego y Figueres bajas por tarjetas. Toca volver a ganar.

Pablo G. dijo...

Mucha razón. Se jugó sin fe y el próximo partido será clave: ojo que el Rayo llega tras 3 derrotas consecutivas.
Saludos

Fishermangoal dijo...

Aguantamos de manera digna hasta el 0-1. No se pueden conceder tntas facilidades al rival y más si es el Real Madrid, claro.

Faltó espíritu, confianza y como bien dices, alma. No estamos en un buen momento, es evidente, pero ayer el Real Madrid se encontró con una situación muy favorable.

Solo tras el gol pareció que el equipo reaccionaba, pero fue un espejismo. No había ideas ni mimbres para hacer la cosa mejor.

Los cambio sme parecen tardíos y la ausencia de Rivera un suicidio futbolístico.

Era un partido para perder, pero se perdió de una manera descorazonadora.

Ahora a por el Rayo, al que los resultados no acompañan el buen juego que practica. tocará sufrir allí.

Saludos